Chile y Argentina coexisten al unísono con una geografía que transcurre casi de forma paralela, provocando la uniformidad en su variedad paisajística y climática que generan sus miles de kilómetros. La opción de combinar una estancia en ambos países nos abre un sinfín de posibilidades dada la belleza de ambos estados. El nexo, en esta ocasión, será el Cruce de Lagos, una serie de masas lacustres que hipnotizan por el reflejo en sus aguas de un entorno conmovedor, donde los volcanes vigilan desde las cumbres, los caudales de agua se desploman a través de cascadas y las gamas de azul y turquesa se combinan como por azar.